Brooks Hyperion Max 3 | Review completa

Especificaciones

Perfil: 46 / 40 mm

Drop: 6 mm

Peso: 295 g

Categoría: Supertrainer

Precio: 190€

Puntos fuertes

  • Gran amortiguación de tacto agradable
  • Eficientes para larga distancia
  • El upper es una maravilla

Cosas a mejorar

  • Algo inestables en la zona del arco
  • Peso elevado para una zapatilla dinamica

Valoración

Amortiguación
Suavidad
Rebote
Rapidez
Estabilidad

Las Brooks Hyperion Max 3 son un buen ejemplo de hacia dónde han evolucionado lo que antes llamábamos zapatillas “mixtas”.

Los modelos que utilizábamos para los entrenamientos de velocidad ya no son, ni mucho menos, aquellos zapatos rápidos y agresivos de hace unos años. Recuerdo que mis primeras “voladoras” no llevaban placa y, como las espumas no tenían capacidad de devolver energía cuando se comprimían, eran firmes y de perfil bajo. La “mixta” era algo parecido, pero con un poco más de espuma y algo más de protección.

Hoy ese concepto ha cambiado por completo. Estas zapatillas han pasado de ser rápidas y exigentes a convertirse en modelos eficientes y muy protegidos. Y este es, precisamente, el caso de las Hyperion Max. Un modelo pensado para cubrir el hueco de los entrenamientos de velocidad, justo por detrás de las Hyperion Elite 5, sus hermanas de competición.

De hecho, si hoy tuviera que hacer, por ejemplo, un 6×1000 a ritmo de 10K, probablemente lo haría con las Elite y dejaría las Max para otro tipo de sesiones. Eso no significa que las Hyperion Max 3 no sean una gran zapatilla, porque lo son, y mucho, sino que necesitamos reajustar nuestra forma de entender lo que es una “mixta”.

Quizá un concepto que les encaje mejor sea el de supertrainer: una categoría amplia que engloba desde modelos muy de entrenamiento hasta otros que se acercan mucho al rendimiento de una zapatilla de competición.

Así que lo mejor es que te cuente mis sensaciones con ellas, en qué momentos me he sentido más cómodo y qué detalles creo que marcan la diferencia, para que seas tú quien decida dónde encajan mejor según tus características, ritmos y tipo de entrenamiento.

Espuma DNA Gold y DNA Flash v2: combinación de PEBA y EVA

Con los datos más fríos en la mano, la mediasuela de estas Hyperion Max 3 mide 46 mm en el talón y 40 mm en la parte delantera. Esto deja un drop medio de 6 mm y un perfil máximo que las coloca en la parte alta de la tabla en cuanto a altura.

Esta mediasuela maximalista utiliza dos espumas diferenciadas. La superior, la que está en contacto directo con el pie, es DNA Gold. Una espuma 100 % PEBA, la misma que Brooks utiliza, por ejemplo, en la Hyperion Elite 5 a lo largo de toda su mediasuela.

Esta espuma cumple dos funciones principales. La primera, y la más asociada al PEBA, es la de ofrecer un alto retorno de energía: es una espuma claramente reactiva. La segunda es aportar protección y sensación de confort. Además de reactiva, tiene un buen rango de compresión, permitiendo que se hunda en cada apoyo y, al estar en contacto con el pie, genere una sensación de suavidad y colchón mullido.

La segunda espuma, la que está en contacto con el suelo, es el DNA Flash v2, una EVA supercrítica. Es decir, una EVA tratada mediante un proceso en el que se utiliza gas, en este caso nitrógeno, para aligerarla y mejorar su respuesta y su tacto.

La dureza de ambas espumas es similar, pero su comportamiento es claramente distinto. Mientras el PEBA superior prioriza el rebote y la eficiencia, la EVA inferior se encarga de filtrar el primer impacto, ofrecer un apoyo más continuo y uniforme y ayudar a que la pisada se sienta más estable.

En carrera, la combinación de ambas da como resultado una zapatilla con sensaciones muy amortiguadas y protegidas, con un rebote presente pero controlado, que no resulta agresivo ni extremo y que se percibe como eficiente y agradable a ritmos vivos. Además, a pesar de su peso elevado (295 g en mi talla 43 EU), la mediasuela no se siente especialmente voluminosa. Apenas presenta «flare», algo que contribuye a una sensación más afilada y menos tosca en carrera.

Placa SpeedVault: Eficiencia más que propulsión

Entre medias de estas dos espumas, y visible si miramos la suela, encontramos una placa “plástica”. En concreto, es una placa de poliamida, que explicado de forma sencilla es un nylon “premium”.

Este material le otorga rigidez al conjunto. Si cogemos la zapatilla con las manos, cuesta que flexe, pero no tiene la agresividad ni el retorno de energía tan marcado del carbono. Aquí la idea no es impulsarnos, sino mantener la estructura y las geometrías curvas de la zapatilla, evitando que la mediasuela flexe en exceso. Si esto ocurre, nos obliga a trabajar más para sacar la pisada, con un mayor esfuerzo en la flexión de tobillo y de los dedos. Además, incluso si aterrizamos desde muy atrás, la placa ayuda a que la transición del talón a la punta sea más fluida.

Como este material es menos agresivo que el carbono, es decir, devuelve la energía de forma más progresiva, nos ofrece un pequeño impulso extra pero cuidando las articulaciones y la musculatura más proximal, como el Aquiles o el sóleo.

Para conseguir esta “amabilidad”, más allá de su composición, Brooks trabaja muy bien la forma de la placa. Se trata de una placa completa, que abarca desde el talón hasta la punta. En la zona del talón encontramos una forma en “C”, que permite que, cuando aterrizamos de talón, el primer contacto lo absorba únicamente la espuma, sin ningún material rígido que endurezca el impacto. En el otro extremo, la placa presenta una bifurcación más larga, quedando dividida en dos brazos, lo que aporta mayor flexibilidad en esta zona.

Cuando estamos en fase final de la pisada, el antepié es más flexible, menos exigente a nivel muscular y tendinoso, y más adaptativo a diferentes tipos de pisada.

Es cierto que, al intentar doblarla con las manos, la placa parece rígida y cuesta ver que flexe. Sin embargo, en carrera, donde las fuerzas y el impacto son mucho mayores, sí se nota claramente que es más flexible y amable que una placa de carbono.

Geometrías que acompañan al conjunto

Si ponemos la zapatilla de perfil, vemos fácilmente sus dos rockers, el delantero y el trasero. Esta tecnología Brooks la llama, RapidRoll Rocker.

Empezando por el trasero, es un rocker marcado, aunque es cierto que no acaba muy metido en el mediopié, sino más bien justo debajo del talón. Da la sensación de ser más largo porque la mediasuela tiene ese acabado en punta, lo que visualmente alarga el rocker. Esto tiene su parte positiva. Por un lado, ayuda a los corredores que entramos de talón a pasar de forma más fácil y eficiente de la zona trasera a la media-delantera. Por otro, al no adelantar demasiado el punto donde termina este rocker, la zona de apoyo del talón mantiene una buena base y no queda “en el aire”, algo que sí ocurre en otros modelos donde el rocker llega muy cerca del mediopié. De esta forma, se consigue un buen equilibrio entre fluidez y estabilidad.

Antes de llegar a la zona delantera, conviene detenerse en el vaciado de la zona media, situado en la parte interna del pie, justo bajo el arco plantar. Este vaciado, más allá de aligerar el conjunto, busca una transición menos estructurada y rígida, pero también implica menor soporte en esa zona.

Justo antes del vaciado se aprecia cómo sobresale una pequeña “ala” de la placa en la parte interna, que ayuda a controlar la estabilidad lateral. Sin embargo, cuando llegamos a la zona del vaciado, el pie cede más por falta de estructura y puede favorecer una cierta pronación. Este efecto sería más acusado si la placa no fuera bifurcada, ya que entonces toda la placa se inclinaría hacia ese lado y no solo la zona del primer dedo.

En la parte delantera encontramos un rocker progresivo, que trabaja bien junto a la placa y recoge esa fluidez que ya aporta el rocker trasero, ayudándonos a rodar sobre la pisada intentando que el esfuerzo sea el mínimo posible.

Y es que, en carrera, la sensación es realmente muy agradable. Se nota claramente ese efecto balancín, sin rockers cortados ni abruptos, y se entra en una cadencia de rodar muy natural, algo que se agradece especialmente conforme van pasando los kilómetros.

Upper de lujo y suela

Empezando por el upper, las Hyperion Max 3 utilizan una malla jacquard que, como ya nos tiene acostumbrados Brooks, es una auténtica maravilla. El tejido, en las zonas más densas, parece utilizar el mismo hilo que encontramos en el knit del collar y la lengüeta, combinado con otros hilos de tacto más plástico.

En las zonas laterales, donde la malla se une a la mediasuela, el tejido es más denso. Esto mejora la sujeción lateral y además trabaja en conjunto con las paredes laterales que suben desde la mediasuela. Un poco más arriba, y especialmente en la zona de los dedos, el punto se abre dejando perforaciones más amplias. Si te fijas bien, no son agujeros grandes como tal, sino que ese hilo plástico los rellena parcialmente, permitiendo una mejor ventilación que en las zonas más densas.

La zona de los cordones cuenta con un termosellado que se prolonga hacia la parte trasera, reforzando la zona lateral del talón. La lengüeta es de estilo knit o tipo calcetín, elástica, con un ajuste muy premium y con acolchado en su parte central para proteger el empeine de la presión de los cordones. En la zona del talón, por detrás de los termosellados, el tejido vuelve a ser más tupido, utilizando el mismo hilo del knit y rodeando un refuerzo de talón rígido. Por el interior del collar encontramos un buen acolchado y, en la zona del talón, un tirador elástico que facilita muchísimo la puesta y remata una malla con una terminación realmente exquisita.

La horma no es especialmente ancha. La malla ajusta bien y se nota ese ajuste que, en pies muy anchos, puede llegar a agobiar un poco, sobre todo en tiradas muy largas. No diría que es estrecha, pero tampoco va sobrada de espacio.

En cuanto a la suela, Brooks utiliza su compuesto RoadTack, típico de la marca. Encontramos dos piezas en el talón, en las zonas de aterrizaje, y otras dos en la zona de los metatarsos. La suela aquí queda casi bifurcada en dos debido a la prolongación de la línea de guía longitudinal. Entre medias, la zona media queda al descubierto. Aun así, como la goma es bastante gruesa, esta zona apenas llega a tocar el suelo. En los kilómetros que llevo con ellas, está manchada pero no muestra signos de desgaste.

Por último, el hueco o vaciado de la espuma que deja al descubierto la placa es amplio y no parece que vaya a dar problemas con piedras que puedan quedarse atrapadas en su interior.

Usos, distancias recomendadas

Con todos estos datos y sensaciones, te preguntarás: ¿para qué usos la recomendamos?
Y aquí, como casi siempre, la respuesta es: depende de muchas variables, a que ritmo haces las series, los rodajes, tu peso….

Donde más destaca esta Hyperion Max 3 es en entrenamientos de larga distancia. Su alta amortiguación te protege conforme van pasando los kilómetros y su eficiencia ayuda a gastar menos energía. En rodajes sostenidos a ritmos vivos, sobre 4’20» a 3’50» esta también tiene suficiente respuesta.

Si eres un corredor rápido, de los que abre las carreras, aunque sean en tu pueblo, quizá se quede algo tosca para tus días de intervalos o series, pero para corredores cuyos días de calidad o competiciones se mueven en esos ritmos, es una opción muy interesante. Aquí es donde encaja perfectamente ese concepto de «Supertrainer«, aunque también podría funcionar como daily trainer en determinados perfiles. Vamos a verlo.

En entrenamientos más tranquilos, a ritmos de 4’50”–5’00”/km, también funciona bien, pero queríamos destacarla especialmente en esos ritmos donde a una daily trainer estándar ya le cuesta llegar.

Sí es cierto que, si eres un corredor pronador, por esa inestabilidad en la zona del arco, donde tiene el vaciado, puede no ser la mejor opción para entrenamientos diarios, donde el tiempo de contacto con el suelo es mayor. En días más vivos, la transición talón-punta es más rápida y la zapatilla pasa más limpia. Además, no es lo mismo utilizar un modelo algo más inestable en momentos puntuales que hacerlo a menudo como daily trainer.

Si vigilas la estabilidad, su amortiguación aguanta hasta corredores de peso alto, los cuales, al igual que corredores que compitan en los ritmos que antes hemos dicho, pueden utilizarla incluso como zapatilla de competición.

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